Como ya somos mayorcitos y hemos vivido mucho y estudiado mucha historia, vamos a dejarnos de rollos y destruyamos de una vez al hombre. ¿Por qué seguir empeñados en que todavía no es tarde, en que aún podemos entenderlo, en que aún puede llegar a ser consciente?Por favor, son ya muchos exámenes y siempre igual, la misma rutina. Si somos igualitos al pez ése, pues entonces hagamos de una vez lo que hizo él, que se mordió la cola y el pobre se quedó sin cola, y luego sin entrañas, y luego sin nada, claro, porque el tío siguió y siguió mordiéndose hasta que se vio descabezado, con la cabeza por un lado, y con el cuerpo “vete tú a saber dónde”.
Ya está bien. Dejemos de repetir la historia y pasemos por fin a la historia. Tiren ya todas las bombas, todos los misiles, los nucleares y los otros. Explótenlo todo. Y que no me entere yo —ni nadie a quien yo conozca—: que se vuelve a escapar el hombre.
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