
Todo el mundo tiene un cochino a mano que llevarse a la boca. Antes de que ocupara las carnicerías, el marrano aguardó su destino con la panza llena y hacia arriba a la sombra de una encina, o metido en un tinajón mientras comía pienso o restos de sandía.
Hace unos días estuve en mi pueblo y me encontré otra vez con uno. Lo miré un largo rato hasta que se dio cuenta. Entonces hizo un extraño, vino a mí, y nos miramos los dos. A mí me da la impresión de que los cochinos saben que algo pasa, pero no saben qué.
En el fondo, tampoco nosotros sabemos muy bien qué pasa, qué cosa es este espectáculo del mundo que gira ahí fuera, o qué son estos pensamientos y estos sueños, estas cosas raras que giran aquí dentro, en esta cabeza loca.
Por un lado, necesitamos viajar, abarcarlo todo, ir hacia todas partes y habitarlas, hacer nuestro todo lo que está fuera. Por otro lado, necesitamos que el universo sepa que estamos dentro, que somos parte de él, que tiene que acogernos en su destino.
Digo estas cosas porque en mi pueblo miré al cochino y quise explicarle lo que es una morcilla.
Las tripas fuera y lo de fuera dentro.
Extraña manera de habitar el mundo, de apropiárselo, de hacerlo suyo, de viajar hacia fuera.
Hace unos días estuve en mi pueblo y me encontré otra vez con uno. Lo miré un largo rato hasta que se dio cuenta. Entonces hizo un extraño, vino a mí, y nos miramos los dos. A mí me da la impresión de que los cochinos saben que algo pasa, pero no saben qué.
En el fondo, tampoco nosotros sabemos muy bien qué pasa, qué cosa es este espectáculo del mundo que gira ahí fuera, o qué son estos pensamientos y estos sueños, estas cosas raras que giran aquí dentro, en esta cabeza loca.
Por un lado, necesitamos viajar, abarcarlo todo, ir hacia todas partes y habitarlas, hacer nuestro todo lo que está fuera. Por otro lado, necesitamos que el universo sepa que estamos dentro, que somos parte de él, que tiene que acogernos en su destino.
Digo estas cosas porque en mi pueblo miré al cochino y quise explicarle lo que es una morcilla.
Las tripas fuera y lo de fuera dentro.
Extraña manera de habitar el mundo, de apropiárselo, de hacerlo suyo, de viajar hacia fuera.
No hay comentarios:
Publicar un comentario