miércoles, 29 de junio de 2011

EL MUNDO ES MARAVILLOSO


Tú lo sabes, Roberta, y tú también, Peter, y Pruden y Marce y Miki y Carlos y tú, Sara, tú no eres tonta, Sara, tú ves siempre más allá, siempre miras desde una azotea o un décimo-tercer piso, o desde una montaña, qué se yo, para arriba te vas siempre y desde allí miras la calle, los trapicheos, la gente, siempre miras con tus ojos de bruja como si lo vieras todo, como si supieras qué pasa dentro, cómo somos por fuera.

Los libros todos vosotros los habéis leído, pero no sois los libros. Sois la imaginación, la libertad, hacéis mundos fantásticos dentro de este mundo. No sois como esas señoritas de visón que abrigan collares y limousine, y se creen que lo vuestro es libertinaje.

Libertinaje es lo suyo, que no inventan nada, que no hacen nada, libertinaje es lo que dicen cuando se plantan en la puerta de los cines, los teatros, las ferias del libro, cuando asisten a los estrenos que les hacen sus técnicos de cultura, cuando sólo ven y nunca ven más allá de su propio ombligo, lo que dicen cuando les preguntan: “¿Señorita, cómo está usted?”.

—Pues divina —contestan halagadas—. El mundo es un sitio donde se vive muy bien, o sea, todo es maravilloso.

martes, 28 de junio de 2011

UN ALMA QUE LES DIGA


Tú dices, los árboles no saben que existen, y podíamos tirarnos así toda la noche, discutiendo sobre esto. Me dices que te ponga en los labios otro beso, que eso piensas tú a los taitantos años y todavía hoy subes a los eucaliptos, a los álamos, te encaramas a los árboles.

Yo también salto de rama en rama, tú, te digo, y me siento en la más alta, y allí miro los pájaros o miro las hojas, allí escucho al viento.

Los árboles no saben que existen, y ahora dices que quizás se lo imaginan. Ea, venga, pasemos así toda la noche.

Necesitan de una tonta enamorada, me dices, una tonta como tú que los raje y les dé un alma. Un alma, tú, un alma que les diga: “Te amaré siempre”.

sábado, 25 de junio de 2011

LA LARGA NOCHE DE LOS MUERTOS


Hay hombres que se despiertan y toman café, tostadas, magdalenas o lo que sea, hay gente desayunando, cogiendo fuerzas para un nuevo día. Hay muchos que salen de la cama y sueñan con la libertad, la justicia y la paz. Hay gente que no duerme para soñar. Porque si los sueños se cumplen para qué dormir, para qué dormir si la vida es un sueño.

Despierta, dicen estos soñadores, despierta y sueña, no dejes de soñar.

No dejes de soñar porque hay otros hombres, otros que ensucian la vida y te dicen: “Estos son mis sueños y son también los vuestros”. A esta gente, a estos predicadores de lo turbio lo que les gusta es enfangarnos en su pesadilla. Y por eso no están para despertar a nadie. Porque si queréis sueños habéis de largaros otra vez a dormir, todos de nuevo a la cama. Qué otra cosa vais a hacer para soñar, dicen, qué otra cosa podéis hacer que no sea echaros de nuevo a dormir.

Dormir. Esa muerte que no es muerte porque es muerte dulce. Dormir. Esa muerte que siempre les ha venido muy bien a los que ponen precio y fronteras al mundo. Un mundo lleno de muertos. Muertos pero vivientes, vale. Un mundo de muertos vivientes.

jueves, 23 de junio de 2011

ESTATE QUIETO, CÁLLATE


Su padre se lo había dicho varias veces, y hasta trató de convencerlo dándole un caramelo: “¡Estate quieto, cállate!”.

Pero mi primo era un niño, y siguió haciendo el mono en el asiento trasero del coche. Entonces, mi tío se puso de los nervios, se giró para atrás, y desde el asiento del conductor le lanzó un guantazo a su hijo que rodó de un lado al otro del coche con una propulsión de cohete. Cohestelar, diría yo.

—Te he dicho que cierres la boca, que te estés quieto –le dijo.

El caso es que mi primo dejó de hacer el mono, que se sentó como dios a su padre le dio a entender, y que para sorpresa de todos no soltó una sola lágrima.

Las lágrimas se las tragó como pudo.

Y pudo porque quizás pensó que algún día, quizás muy cercano porque de aquello hace ya tiempo, estoy casi seguro que mi primo pensó que quien ríe el último ríe mejor.

Era un niño pero lo sabía. Sabía que la victoria no se canta cuando se llega a ella con esas formas, de esas maneras. Sabía que la victoria algún día, no muy lejano, sería la suya.

miércoles, 22 de junio de 2011

EL PARAÍSO ES UN SUEÑO


Al paraíso se llega por una calle
que crucé yo anoche,
que trato de recordar
desde que sonó el despertador,
y que no doy por perdida aunque
no recuerde bien qué soñé,
en qué lugar estaba,
junto a quién.

Los paraísos existen,
esto lo sé,
y sus vestigios son la alegría inmensa
con que me levanto algunas mañanas.

Están ahí,
y en noches como la de ayer,
noches como anoche,
yo cruzo la noche y llego a paraísos,
y nado en sus aguas,
y vuelo, bailo, me enamoro,
esto lo sé,
aquí estoy yo recordando.