
No me mires así porque hoy no seré tuyo. Fuera de aquí es de día, tú estás con un chico y yo me enamoré de esta chica.
El amor a estas horas es cosa de locos, por eso estamos aquí, estamos locos y no queremos que las cosas sean como son, por eso huimos de la mañana, por eso estamos en este antro, en este lugar donde no entra el sol, locos que no quieren romper la noche cuando la noche se acabó ya, noctámbulos que no quieren perder sus encantos todavía.
El azar, la suerte, ya ves, sólo ellos tienen la culpa. Podíamos habernos conocido antes y no ahora, ahora en el amanecer, ida ya la noche entera, podíamos haber bailado juntos tú y yo, podíamos haber pasado toda la noche mirándonos como ahora nos miramos. Pero no fue así, qué vamos a hacer, dame un lugar donde encontrarte y otro día te llamo.
Hoy no soy para ti, no me mires así, hoy no habrá amor en tu habitación ni en la mía para nosotros. Mira la cara de tu chico. Mira mi chica la bronca que me está echando. No son tontos, lo ven. Ven su derrota pero se niegan a aceptarla. Y eso que hay que saber perder, es así, nada de nada nos pertenece, nada es nuestro.
Si aceptaran la pérdida, si por un instante se atrevieran a dar ese paso, imagínate, quizás mi chica y tu chico podían irse los dos juntos y hacerse una fiesta entre ellos, y dejarnos a ti y a mi en nuestra pompa, porque al fin de al cabo los conocemos a ellos de esta noche, no somos de su propiedad, no somos suyos, podían entenderlo.
Así que mejor así. Otro día, otro día nos hacemos un lugar para ti y para mí en el mundo. Otro día quedamos.
El amor a estas horas es cosa de locos, por eso estamos aquí, estamos locos y no queremos que las cosas sean como son, por eso huimos de la mañana, por eso estamos en este antro, en este lugar donde no entra el sol, locos que no quieren romper la noche cuando la noche se acabó ya, noctámbulos que no quieren perder sus encantos todavía.
El azar, la suerte, ya ves, sólo ellos tienen la culpa. Podíamos habernos conocido antes y no ahora, ahora en el amanecer, ida ya la noche entera, podíamos haber bailado juntos tú y yo, podíamos haber pasado toda la noche mirándonos como ahora nos miramos. Pero no fue así, qué vamos a hacer, dame un lugar donde encontrarte y otro día te llamo.
Hoy no soy para ti, no me mires así, hoy no habrá amor en tu habitación ni en la mía para nosotros. Mira la cara de tu chico. Mira mi chica la bronca que me está echando. No son tontos, lo ven. Ven su derrota pero se niegan a aceptarla. Y eso que hay que saber perder, es así, nada de nada nos pertenece, nada es nuestro.
Si aceptaran la pérdida, si por un instante se atrevieran a dar ese paso, imagínate, quizás mi chica y tu chico podían irse los dos juntos y hacerse una fiesta entre ellos, y dejarnos a ti y a mi en nuestra pompa, porque al fin de al cabo los conocemos a ellos de esta noche, no somos de su propiedad, no somos suyos, podían entenderlo.
Así que mejor así. Otro día, otro día nos hacemos un lugar para ti y para mí en el mundo. Otro día quedamos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario