viernes, 19 de noviembre de 2010

Esta misma tristeza


Vamos a ver si me he enterado: somos un Big que decidió ser un Bang, primero dijimos que íbamos a explotar, y luego que íbamos a expandirnos. Está muy bien, muy claro, muy bonito. Nos comimos una bomba. Nos salió tanta bomba por las orejas que hasta las orejas salieron también. Qué cosas, qué graciosa que es la vida.

Pero lo que yo no estoy dispuesto a aceptar (ni aunque lo entienda) es un cambio de opinión, un cambio de planes. No acepto el arrepentimiento ni el peso de la culpa, no acepto al guapo de siempre que tiene el valor de echarse para atrás.

¿Qué es eso de que el Universo explote, se expanda, y luego se encierre otra vez?

Yo no entiendo las cosas que tenemos, estos círculos viciosos. Explotar, expandirse, y luego otra vez explotar, a repetirlo todo de nuevo.

Yo no quiero que el día triste de hoy se vuelva a repetir algún día. Ni la misma tristeza ni el mismo día, porque no quiero que cuando el universo se vuelva expandir todo sea otra vez como ahora, igualito, sin nada nuevo que hacer bajo este cielo lluvioso, sin nada nuevo que decir a lo largo de toda la eternidad, cada vez que se repita este mismo día, con esta misma tristeza.

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