martes, 15 de marzo de 2011

TU QUERIDO DINERO


La casa de mi dinero no es mi casa, es el banco, y mi locura me dice también que el dinero sabe esperar, que el dinero aprendió a estar siempre ahí, obediente, anhelando sin prisa mi llamada, esperándome en el banco.

Te pasará a ti también, imagino. Imagino que sabes como yo, que sabes con certeza que bancos y buenas intenciones no riman en nada.

Imagino que por cosas de locos también tu dinero, ése que te mata el hambre y la vida trabajando, tu querido dinero, crees que está menos protegido en tu casa, y mucho más seguro, más tranquilo, sentado en el confortable sofá de una casa ajena.

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